Performance positiva en 2008: Los fondos Superfund desafían la crisis financiera

El clima actual del mercado es decididamente tormentoso para los inversores. El reciente colapso ocurrido en los mercados mundiales de acciones demostró nuevamente que las acciones no son el único camino. Todos los fondos Superfund tuvieron una buena performance durante la masiva caída de precios que predominó desde principios de año. Esto demuestra aún mas que los fondos de managed futures deberían formar parte de cualquier portafolio ya que estos poseen el potencial de funcionar como protección contra las pérdidas en los mercados de acciones.
 
La diversificación otorga estabilidad
 
Para crear un portafolio a prueba de crisis, los inversores deberían diversificar sus inversiones distribuyéndolas en diferentes mercados y clases de activos equilibrados y sin correlación entre sí. Los fondos de managed futures se comportan en forma independiente de las acciones, los bonos y los bienes raíces. De esta forma, tienen el potencial de mejorar cualquier portafolio. En especial en tiempos de crisis, los fondos de managed futures pueden proteger un portafolio logrando performances positivas.
 
Informe Superfund 2008 acerca del mercado
 
En septiembre, la crisis mundial de crédito se manifestó en los mercados de acciones, bonos y commodities de todo el mundo con un alcance y velocidad que provocó la fuga de todo tipo de inversores en busca de refugio. El mes abrió inocentemente, operando a la baja luego de la débil respuesta ante la cifra de desempleo más alta en 5 años en EE.UU. Desde allí, las acciones cayeron rápido cuando los bancos y las casas de inversión de todo el mundo sucumbieron ante los mayores costos de trasladar sus deudas hacia adelante. La situación empeoró hasta el punto que las entidades de crédito se negaron préstamos mutuamente cuando la tasa LIBOR alcanzó el máximo histórico de 6,88%. El Nasdaq cerró con una pérdida mayor a 15% y el Eurostoxx100 cayó 9,7%. El Dow Jones tuvo su pérdida más importante en un día, 777 puntos, ya que el Congreso de EE.UU. no aprobó un plan de rescate de compra de activos por $700 mil millones. El oro tuvo un avance récord para un único día de operaciones y el Euro sufrió la mayor pérdida en un solo día en medio del caos. Los títulos del Tesoro de EE.UU. se beneficiaron del desapalancamiento generalizado en commodities físicos. Los metales industriales, desde el platino hasta el cobre y el níquel, colapsaron mientras que los mercados energéticos continuaron cayendo desde sus niveles récord de julio cuando se debilitó el panorama económico a más largo plazo. La presión deflacionaria y el desapalancamiento se extendieron a los productos agrícolas ya que las previas perspectivas de demanda ahora parecen estar en peligro.